lunes, 29 de marzo de 2010

Una historia para pensar (la leí alguna vez)

Había dos hermanos sobrevivientes de una cruel guerra, de su familia solo ellos pudieron escapar con vida de las torturas y de las ejecuciones en masa que fueron victimas sus padres, familiares y su pueblo.
Vivían en un pequeño pueblo de Europa y se ganaban la vida con un pequeño almacén de abarrotes que habían formado a duras penas en la posguerra.
Una noche Miguel el mayor, descubrió que su hermano salía de la casa silenciosamente para luego perderse en unos callejones entre las ruinas de viejas construcciones.
No pudo ver en que parte entró, a la noche siguiente lo esperó escondido en el almacén, vio como éste llenaba unas bolsas con comida y unos cigarrillos, salió sigilosamente a la calle haciendo el mismo camino de la noche anterior, Miguel esta vez lo siguió de muy cerca, vio como se metía entre aquellos edificios en ruina y luego levantaba algo así como la tapa de un subterráneo, silenciosamente lo siguió por aquella entrada, de pronto vio a su hermano sentado frente a un hombre al cual no le podía ver la cara, vio como su hermano le daba comida en la boca y lo arropaba con una gruesa manta, al parecer era un anciano enfermo, estaba a punto de irse avergonzado por seguir a su hermano cuando escuchó que el anciano hablaba, la voz le pareció familiar, entonces apareció desde la oscuridad y se puso frente al hombre, tamaña fue su sorpresa al reconocer en él ,al que fuera su carcelero en el campo de concentración, se volvió hacia su hermano y le increpó, ¡¡¡ ¿cómo se te ocurre alimentar y cuidar a quien asesinó y torturó a nuestros padres…a nuestro pueblo,..a ti , a mi …? ¡!!!, su hermano lo miró a los ojos y le contestó,-, sabes hermano, el me prometió que la próxima vez , no será tan malo.

Carta a Juanito

Juanito
Anoche mientras volvía a casa de mi paseo nocturno, me asome por tu ventana y dormías placidamente, me quede tranquilo, luego me cerciore que los niños estuvieran bien y me fui a mi habitación, en el camino me encontré algunos amigos con los cuales compartimos unos momentos y conversamos sobre unos temas actuales, hablamos de lo revuelto que esta este mundo, de cómo se han perdido los valores morales, espirituales, y sobre todo el respeto por la vida.
Que fácil es matar hoy en día, como se puede decidir sobre la vida de otros seres vivos, como se maltrata incluso a los amigos, creo que este mundo va cuesta abajo, como en el tango.
Yo me siento privilegiado de contar con tu amistad, con el cariño de tus niños, saborear los ricos almuerzos de tu esposa etc. creo que nosotros si realmente somos amigos.
Me acoges en tu casa , te preocupas de mi salud, de mi higiene etc.
Quiero confesarte algo, tu eres mi mejor amigo y te quiero mucho, a pesar que somos diferentes y tenemos costumbres distintas, pero hemos sabido congeniar, anoche cuando te vi durmiendo me dieron ganas de abrazarte, pero temí asustarte, y me dieron ganas de abrazarte por que pensé lo distinto que eres a aquellos monstruos de la “protectora” de animales, lo conversamos con mis amigos y ellos coincidían conmigo, eres un buen hombre.
Gracias por ser mi amigo

Terry

lunes, 22 de marzo de 2010

SALUDOS

Saludos,
a mis vivos y mis muertos, a los que están y no están, a los dormidos y los despiertos
a las que me aman y a las que me han olvidado.
A todos y todas que no he nombrado, pero existen en los archivos de mi memoria, solo que es memoria gastada
Ha pasado tiempo sin que escriba, por que. alguien me escondió la locura y mi ociosidad , alguien que no me quiere se llevó consigo mis ojos y mis manos, me dejó en medio de la pena, así arrinconado en mi ventana estuve callado y pensativo .
Con mi mente recorrí mi cuerpo y pude darme cuenta que feos son mis pies, pude mover con mi lengua mi diente suelto, mi pelo cada día más escaso va cambiando de color y entonces me dije Andrés que viejo te has puesto, me he ido gastando poco a poco, ahora entiendo mi cansancio y mi mala memoria.
Me he encarcelado en mi rabia, la ventana del enojo es pequeña asi que es poco lo que ves y lo que te ven, llame con mi voz muda, y recibí respuestas igual de mudas, logré dormir a veces con las cuencas de mis ojos abiertas y se llenaron de pesadillas que aun están allí, el tren de mis fantasmas me invito a viajar con ellos entonces descubrí que tengo miedo, y les sentí alejarse con la visión de mis oídos y cambié mi miedo por tristeza.
Pero ya estoy aquí, me han regresado las manos y mis ojos, eso si no son los mismos, mis dedos se sienten cansados y mis pupilas demoran en proyectar en mi cerebro lo que ven.
Pero ustedes están presentes y mi cariño también, este cariño más viejo pero más de verdad.
Hasta mi próxima locura

Teo Moreno Zavala

jueves, 18 de marzo de 2010

Nostalgias de un viejo telefónico

El otro día más que nunca me invadió la nostalgia, pues llegaron a mi casa de improviso y sin aviso acompañando a mi señora, tres viejos compañeros, vigentes aun en Telefónica.
Hay algo muy especial en esto, cada uno de ellos trabajaban en distintos departamentos de la Compañía, y sin embargo su relación de amistad era casi familiar, y esto por que aun conservan en ellos aquella antigua tradición (en parte), de la familia telefónica.
Técnicos, operadoras, administrativos, ejecutivos, personal de servicios etc., de una u otra manera compartíamos cosas, había muchas instancias que nos convocaban sin discriminación, un servicio médico que nos atendía a todos, un departamento de deportes donde muchos de nosotros participamos, eventos de capacitación, celebraciones (día de la operadora, día del telefónico, fiesta de la mutual de empalmadores etc.).
Éramos la familia telefónica, quizás los nuevos trabajadores de la Compañía no lograrían entender aquello, el sentido de pertenencia era tan grande que un cambio o problema en Punta Arenas de una u otra forma nos dolía en Santiago, a veces era increíble cuando algún compañero sufría una desgracia en cualquier lugar del país, y siempre había alguien que le conocía o había compartido en alguna actividad con el.
Si, sentí nostalgia, y también sentí esa de sensación de pérdida, alguien o algo nos arrebató lo que construimos en años, algo que hoy día es tan necesario, la amistad, la solidaridad, el cariño, el necesitarse, la camaradería y muchas otras cosas.
Hoy en el nombre de la modernidad y del éxito de los negocios, se han omitido de los proyectos estos valores humanos, hoy son mucho más importantes los números que las personas, pero se olvidan de algo, la gran formula de enfrentar una crisis mundial, es la buena disposición de la gente, pero de la gente que se siente querida, cuidada, respetada, solo con ese tipo de humanos podremos enfrentar las grandes catástrofes, sean esta del tipo que sean.
Se que hay muchos telefónicos y extelefónicos, que comparten esto conmigo, y recuerdan aquellos días, y no es de resentimiento ni nada por el estilo, pero forjamos una historia, una historia a nivel País , fuimos protagonistas de grandes cosas , y esa historia ha sido brutalmente borrada.

Un abrazo

Teo Moreno Zavala